Milagro de Dios: “Jesús me Sanó de la Tuberculosis”

Kumalo era un valiente hombre con un porte delgado y débil. Vivía en una casa modesta, amueblada con las cosas más básicas de un hogar, pero daba la bienvenida a sus invitados de la mejor manera.

Kumalo explicó porque trata así a sus invitados: “Donde estaba mi cama era el lugar donde estuve a punto de irme de este mundo. Me diagnosticaron tuberculosis. Miró las marcas que me dejaron esta enfermedad y me emociona.Todos me rechazaron, mis vecinos, mi esposa, junto con mis cuatro hijos, me abandonaron.”

Este valiente hombre se dio por vencido y esperó que su vida se acabe. Sin embargo, Dios vio el corazón de Kumalo y le envió ayuda. Misioneros de un ministerio cristiano fueron a visitarlo. Él se encontraba deshidratado y muy débil por el hambre. No podía tomar su medicina porque no tenía fuerzas.

Un grupo de jóvenes cristianos empezaron a ayudarlo a que pueda comer alimentos por si solo todos los días y lo alentaron a tomar su medicamento. Una transformación grandiosa vino sobre la vida de Kumalo. Unos meses después de buena atención, Dios lo sanó completamente.

Hoy vive para glorificar a Dios y contar su testimonio. La transformación de la vida de Kumalo fue gracias a la predicación de los jovenes cristianos, Ya que le predicaron de Jesucristo mientras lo ayudaban en su progreso.

El valiente Kumalo disfruta de su nueva vida y disfrutará de una vida abundante por la eternidad, al lado del Jesús que nunca lo abandonó.

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